fiel a Lope de Vega. Tirso de Molina fue un autor muy fecundo : dejó a unas 300 comedias, que se imprimieron en cinco partes: Primera parte Sevilla, 1627 Segunda parte Madrid, 1635; Tercera parte (Tortosa, 1634); Cuarta parte (Madrid, 1635), Quinta parte (Madrid, 1636). Como dramaturgo religioso él escribió varios autos sacramentales (El colmenero divino, No le arriendo la ganancia, El laberinto de Creta), comedias bíblicas (La mujer que manda en casa. La mejor espigadera. La venganza de Tamar) y comedias hagiográficas (La trilogía de Santa Juana, La ninfa del cielo, La dama del Olivar). También Tirso de Molina introdujo un personaje en literatura, cuyo nombre es Don Juan( El burlador de Sevilla y El convidado de piedra) Este personaje es importante para la literatura mundial, EL es la imagen eterna. Por ejemplo, en la literatura rusa Pushkin escribió una obre de teatro "El convidado de piedra" Tirso fue una persona religiosa, pero en sus comedias hay
espiritual, se reunirán con esos espíritus, incluidos los de sus muertos amados, ¡cuánto sería el consuelo! Si supieran que los «ángeles de la guarda» existen, en realidad, ¡cuánto más seguros se sentirían! Si supieran que los actos de violencia y de injusticia no pasan desapercibidos, sino que deben ser pagados con la 74 misma moneda en otras vidas, ¡cuánto menor sería el deseo de venganza! Y si de verdad «por el conocimiento nos aproximamos a Dios», ¿de qué sirven las posesiones materiales y el poder, cuando son un fin en sí y no un medio para ese acercamiento? La codicia y el ansia de poder no tienen ningún valor. Pero ¿cómo llegar a la gente con ese conocimiento? Casi todos recitan plegarias en sus iglesias, en las sinagogas, mezquitas o templos, plegarias que proclaman la inmortalidad del alma. Sin embargo, terminados los ritos del culto vuelven a sus