Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
miedos; por eso confiaba en poder prestarle la misma ayuda. Decidí que
comenzaríamos por ahondar en su niñez, buscando las raíces originarias de sus
problemas. Por lo común, este tipo de indagación ayuda a aliviar la ansiedad. En caso
de necesidad, y si ella lograba tragar píldoras, le ofrecería alguna medicación suave
contra la ansiedad, para que estuviera más cómoda. Era el tratamiento habitual para
sus síntomas, y yo nunca vacilaba en utilizar sedantes (y hasta medicamentos
antidepresivos) para tratar las ansiedades y los miedos crónicos y graves. Ahora recurro
a ellos con mucha más moderación y sólo durante breves períodos, si acaso. No hay
medicamento que pueda llegar a las verdaderas raíces de estos síntomas. Mis
experiencias con Catherine y otros pacientes como ella así me lo han demostrado.
Ahora sé que se puede curar, en vez de limitarse a disimular o enmascarar los
síntomas.