Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
inspirador, y venía a través de ella. Quería compartirlo con Catherine. Escuchó su
leve susurro grabado sólo algunos minutos; luego me pidió que lo apagara. Dijo
que era demasiado extraño y que la hacía sentirse incómoda. Yo, callado,
recordé: «Esto es para ti, no para ella.»
Me pregunté cuánto tiempo durarían estas sesiones, puesto que Catherine
mejoraba semana a semana. Sólo quedaba alguna pequeña onda en su estanque
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antes turbulento. Aún tenía miedo de los lugares cerrados; su relación con Stuart
seguía siendo inestable. Por lo demás, su progreso era notable.
Llevábamos meses sin mantener una sesión de psicoterapia tradicional. No era
necesario. Solíamos charlar algunos minutos para ponernos al tanto de lo
acontecido en la semana; después pasábamos directamente a la regresión
hipnótica. Ya fuera por los recuerdos mismos de traumas importantes o de