Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Era una
bendición: no sofocaba, no era emocional, no obligaba a nada. Transmitía una
sensación de amorosa objetividad, o de objetiva bondad amorosa, y parecía
lejanamente familiar.
El susurro de Catherine se hizo más potente.
--No tengo fe en esta gente.
--¿En qué gente? --inquirí.
--En los Maestros.
--¿Que no tienes fe?
--No, me falta fe. Por eso mi vida ha sido tan difícil. En esa vida no tuve fe. --
Estaba evaluando tranquilamente su vida del siglo XVIII. Le pregunté qué había
aprendido en esa vida.
--Aprendí sobre la ira y el resentimiento, sobre albergar ciertos sentimientos
hacia la gente. También tuve que aprender que no puedo manejar mi vida. Quiero
dominio, pero no lo tengo. Debo tener fe en los Maestros. Ellos me guiarán a
través de todo. Pero no tuve fe. Me sentía condenada desde el principio. Nunca
miré nada con buenos ojos. Debemos tener fe... debemos tener fe. Y yo dudo.
Prefiero dudar a creer.