Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Mi padre se dedicaba más a la religión que el resto de nosotros. La tomaba muy
en serio, como todo en la vida. Los éxitos académicos de sus hijos eran las grandes
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alegrías de su existencia. Cualquier discordia doméstica lo alteraba con facilidad;
entonces se retiraba, dejando que yo interviniera como mediador. Aunque ésa resultó
ser una excelente práctica preparatoria para hacer carrera en la psiquiatría, mi niñez
estuvo más cargada de responsabilidades de lo que yo, retrospectivamente, habría
querido. Salí de la infancia convertido en un joven muy serio, habituado a tomar sobre sí
demasiadas responsabilidades.
Mi madre se pasaba la vida mostrando amor. No había límites que se le interpusieran.
Era más simple que mi padre; utilizaba la culpa, el martirio, la pena llevada al extremo y
la identificación con sus hijos como instrumentos de manipulación, todo sin segundas
intenciones