Las Fallas
primavera y trata de propiciar la fertilidad.
En el siglo XVIII algunas de las fallas que se encendían en Valencia no eran meras
hogueras sino monumentos satíricos y burlones en los que se exponían a la
vergüenza pública y se quemaban simbólicamente personas y situaciones de la
vida real. Hay diferentes hipótesis sobre el comienzo de la fiesta fallera. Por lo que
hoy se puede saber los albores de las Fallas se remontan a principios del siglo
XVIII. Una de estas teorías, la más probable, explica que los carpinteros
valencianos, al final de cada invierno, hacían quemar sus "parots" (estructuras de
las que colgaban los candiles que les daban luz) puesto que con la llegada de la
primavera, y al hacerse los días más largos, ya no eran necesarios. Con el paso
del tiempo, y por mediación de la Iglesia, se hizo coincidir la fecha de la quema de