Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
el infinito?»
La respuesta fue una metáfora: «Es como si dentro de cada persona se pudiera
encontrar un gran diamante. Imaginemos un diamante de un palmo de longitud.
Ese diamante tiene mil facetas, pero todas están cubiertas de polvo y brea. La
misión de cada alma es limpiar cada una de esas facetas hasta que la superficie
esté brillante y pueda reflejar un arco iris de colores.
»Ahora bien, algunos han limpiado muchas facetas y relucen con intensidad.
Otros sólo han logrado limpiar unas pocas, que no brillan tanto. Sin embargo, por
debajo del polvo, cada persona posee en su pecho un luminoso diamante, con mil
facetas refulgentes. El diamante es perfecto, sin un defecto. La única diferencia
entre las diferentes personas es el número de facetas que han limpiado. Pero
cada diamante es el mismo y cada uno es perfecto.
«Cuando todas las facetas estén limpias y brillen en el espectro de la luz, el