a los consultorios del departamento de Psiquiatría, tratando de convencerse de que debía asistir a su entrevista conmigo en vez de echar a correr. Fui a la sala de espera para saludarla y nos estrechamos la mano. Noté que las suyas estaban frías y húmedas, lo cual confirmaba su ansiedad. En realidad, había tenido que reunir valor durante dos meses para pedir esa cita conmigo, pese a que dos médicos del personal, hombres en quienes ella confiaba, le habían aconsejado insistentemente que me pidiera ayuda. Finalmente, allí estaba. Catherine es una mujer extraordinariamente atractiva, de ojos color avellana y pelo rubio, medianamente largo. Por esa época trabajaba como técnica de laboratorio en el hospital donde yo era jefe de Psiquiatría; también se ganaba un sobresueldo como modelo de trajes de baño. La hice pasar a mi consultorio y la conduje hasta un gran sillón de cuero que había tras el diván
que alguno, alguna, algunos, algunas ningunas el que, la que, lo que, a la que, de todo, toda, todos, todas nada que, de los que, con que los que, las que otro, otra, otros, otras nadie quien, con quien, quienes, de unos, unas tampoco quienes el cual, al cual, la cual, lo cual varios, varias cualquier (a), cualesquier (a), los cuales, las cuales quienquiera cuyo, cuya, cuyos, cuyas alguien, algo cuanto, cuanta, cuantos, cuantas quizá (a)