Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
¡cuánto sería el consuelo! Si supieran que los «ángeles de la guarda» existen, en
realidad, ¡cuánto más seguros se sentirían! Si supieran que los actos de violencia
y de injusticia no pasan desapercibidos, sino que deben ser pagados con la
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misma moneda en otras vidas, ¡cuánto menor sería el deseo de venganza! Y si de
verdad «por el conocimiento nos aproximamos a Dios», ¿de qué sirven las
posesiones materiales y el poder, cuando son un fin en sí y no un medio para ese
acercamiento? La codicia y el ansia de poder no tienen ningún valor.
Pero ¿cómo llegar a la gente con ese conocimiento? Casi todos recitan plegarias
en sus iglesias, en las sinagogas, mezquitas o templos, plegarias que proclaman
la inmortalidad del alma. Sin embargo, terminados los ritos del culto vuelven a sus
caminos competitivos, a practicar la codicia, la manipulación y el egocentrismo.