Tercera parte (Tortosa, 1634); Cuarta parte (Madrid, 1635), Quinta parte (Madrid, 1636). Como dramaturgo religioso él escribió varios autos sacramentales (El colmenero divino, No le arriendo la ganancia, El laberinto de Creta), comedias bíblicas (La mujer que manda en casa. La mejor espigadera. La venganza de Tamar) y comedias hagiográficas (La trilogía de Santa Juana, La ninfa del cielo, La dama del Olivar). También Tirso de Molina introdujo un personaje en literatura, cuyo nombre es Don Juan( El burlador de Sevilla y El convidado de piedra) Este personaje es importante para la literatura mundial, EL es la imagen eterna. Por ejemplo, en la literatura rusa Pushkin escribió una obre de teatro "El convidado de piedra" Tirso fue una persona religiosa, pero en sus comedias hay mucho humor irreverente (humor sarcástico a lo religioso?). Tirso fue el primer autor que dio
todavía más en mí el método científico. Mi tesis de investigación versó sobre la química del cerebro y el papel de los neurotransmisores, que son los mensajeros químicos del tejido cerebral. Me incorporé a la nueva raza de psiquiatras biológicos, los que mezclaban las teorías psiquiátricas tradicionales y sus técnicas con la nueva ciencia de la química cerebral. Escribí muchos artículos científicos, di conferencias locales y nacionales y me convertí en un verdadero personaje dentro de mi especialidad. Era un poco obsesivo, empecinado e inflexible, pero estos rasgos resultaban útiles para un médico. Me sentía completamente preparado para tratar a quienquiera que se presentara en mi consultorio en busca de terapia. Y en aquel momento Catherine se convirtió en Aronda, una joven que había vivido en el año 1863 a. de C. ¿O acaso era al revés? Y allí estaba otra vez, feliz como nunca la había visto antes.