Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Las fuentes de sustento proveen y vuelven a reponerse. Se
disfruta de la flor, se come la fruta, se preserva la raíz.
»La humanidad no ha aprendido el equilibrio; mucho menos lo ha practicado. Se
guía por la codicia y la ambición; se conduce por el miedo. De este modo acabará
por aniquilarse. Pero la naturaleza sobrevivirá, al menos las plantas.
»En verdad, la felicidad arraiga en la sencillez. La tendencia al exceso en el
pensamiento y en la acción disminuye la felicidad. El exceso nubla los valores
básicos. Los religiosos nos dicen que la felicidad se logra llenando el corazón de
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amor, fe y esperanza, practicando la caridad y brindando bondad. En verdad
tienen razón. Dadas estas actitudes, habitualmente vienen el equilibrio y la
armonía. Son, colectivamente, un estado del ser. En estos tiempos son un estado
alterado de conciencia. Es como si la humanidad no permaneciera en su estado
natural mientras vive en la Tierra