Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
dos innings. Sin embargo, caí en la cuenta de que no estaba fastidiado. No
proyectaba la culpa en algún conductor incompetente. Mantenía relajados el
cuello y los hombros. No descargaba la irritación contra mi hijo. Pasamos el rato
conversando. Comprendí que sólo quería pasar una alegre tarde con Jordán,
presenciando un juego del que ambos disfrutábamos. La meta de la tarde era
pasar un rato juntos. Si yo me hubiera molestado y enfurecido, la salida se habría
estropeado.
Cuando miraba a mis hijos y a mi esposa, me preguntaba si habíamos estado
juntos anteriormente. ¿Acaso habíamos elegido compartir las pruebas, las
tragedias y las alegrías de esta vida? ¿Carecíamos de edad? Sentía hacia ellos
51
un gran amor, una gran ternura. Comprendí que sus defectos eran cosas sin
importancia. En realidad, no tienen tanta importancia.
El amor sí.