Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Intelectualmente, las respuestas siempre han estado
ahí, pero esta necesidad de actualizarlas por experiencia, de hacer permanente la
huella subconsciente al "emocionalizar" y practicar el concepto, es la clave de
todo. No basta memorizar en la escuela dominical. Parlotear sin practicar de nada
sirve. Resulta fácil leer sobre el amor, la caridad y la fe, o conversar sobre ello.
Pero practicarlos, sentirlos, requiere casi un estado alterado de conciencia. No se
trata del estado transitorio inducido por las drogas, el alcohol o una emoción
inesperada. El estado permanente se alcanza mediante el conocimiento y la
comprensión. Se mantiene mediante la actividad física, mediante la acción y la
práctica. Consiste en tomar algo casi místico y transformarlo en cosa de todos los
días mediante la práctica, haciendo de eso un hábito.
»Comprendamos que nadie es mejor que otro. Sintámoslo. Practiquemos la
ayuda al prójimo. Todos remamos en el mismo bote. Si no lo hacemos juntos,