Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
--No, de los soldados... de algunos. En general, van a pie. Pero no son caballos;
son asnos, algún animal más pequeño que el caballo. Son salvajes en su
mayoría.
--Ahora adelántate en el tiempo --le indiqué--. Eres muy anciano. Trata de ir al
último día de tu vida como anciano.
--Pero no soy muy viejo --objetó.
En esas vidas pasadas no se mostraba muy sensible a la sugestión. Lo que
pasaba, pasaba. Yo no podía sugerirle que descartara los recuerdos en sí. No
podía hacerle cambiar los detalles de lo que había ocurrido y ella estaba
recordando.
--¿Hay algo más en esa vida? --pregunté, cambiando de enfoque --. Es
importante que lo sepamos.
--Nada importante --respondió, sin emoción.
--Adelántate, en ese caso; adelántate en el tiempo. Averigüemos lo que
necesitabas aprender. ¿Lo sabes?
--No, todavía estoy aquí.
--Sí, lo sé. ¿Ves algo?
Pasaron uno o dos minutos antes de que respondiera.
--Estoy flotando --susurró, con suavidad.