Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Nadaba en un mar
espiritual y me encantaba esa agua. Se me puso piel de gallina en los brazos. Catherine
no podía conocer esa información en modo alguno. Ni siquiera tenía manera de
averiguarla. El nombre hebreo de mi padre, el hecho de que un hijo mío hubiera muerto
en la primera infancia con un defecto cardíaco que sólo se presenta una vez de diez
millones, mis dudas sobre la medicina, la muerte de mi padre y la elección del nombre
de mi hija: todo era demasiado, muy específico, excesivamente cierto. Catherine, esta
mujer que sólo era una técnico de laboratorio poco cultivada, actuaba como conducto
de conocimientos trascendentales. Y si podía revelar esas verdades, ¿qué más había
allí? Necesitaba saber más.
--¿Quién --balbucí--, quién está ahí? ¿Quién te dice esas cosas?
--Los Maestros --susurró ella--, me lo dicen los Espíritus Maestros. Me dicen que he
vivido ochenta y seis veces en el estado físico.