Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
era que acababa de tropezar con algo de lo que sabía muy poco: la reencarnación y los
recuerdos de vidas pasadas.
«No puede ser», me decía; mi mente, científicamente formada, se resistía a aceptarlo.
Sin embargo, estaba ocurriendo delante de mis ojos. Aunque no pudiera explicarlo,
tampoco me era posible negar su realidad.
--Continúa --dije, algo nervioso, pero fascinado por lo que ocurría--. ¿Recuerdas algo
más?
Ella recordó fragmentos de otras dos vidas.
--Tengo un vestido de encaje negro y encaje negro en la cabeza. Mi pelo es oscuro,
algo canoso. Es 1756 (d. de C.). Soy española. Me llamo Luisa y tengo cincuenta y seis
años. Estoy bailando. Hay otros que también bailan. (Larga pausa.) Estoy enferma;
tengo fiebre, sudores fríos... Hay mucha gente enferma; la gente se muere... Los
médicos no lo saben, pero fue por el agua.
La llevé hacia delante en el tiempo.
--Me recobro, pero aún me duele la cabeza; aún me duelen los ojos y la cabeza por la
fiebre, por el agua..