Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
La llevé otra vez al interior
de la casa, lejos de las fascinantes flores amarillas, y le pregunté a quién
representaba el retrato que colgaba encima de la repisa.
--No puedo... Oigo una y otra vez Aaron... su nombre es Aaron.
Le pregunté si era el dueño de la casa.
--No, el dueño es su hijo. Yo trabajo aquí.
Una vez más desempeñaba el papel de criada. Nunca se había acercado, siquiera
remotamente, a la importancia de una Cleopatra o un Napoleón. Quienes dudan
de la reencarnación (incluida mi propia y científica persona hasta dos meses antes
de ese momento) suelen señalar la excesiva frecuencia de las encarnaciones en
personajes famosos. Yo me encontraba en la rarísima situación de presenciar una
demostración científica de la reencarnación en mi consultorio del departamento de
Psiquiatría. Y se me estaba revelando mucho más que la autenticidad de la
reencarnación.
--Siento la pierna muy... --prosiguió--muy pesada. Me duele