Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
pasado y de mi vida privada. Ni siquiera mis diplomas estaban colgados en el
consultorio.
La mayor tragedia de mi vida había sido la inesperada muerte de nuestro primogénito,
Adam, que falleció a principios de 1971, a los veintitrés días de edad. Unos diez días
después de que lo trajéramos a casa desde el hospital comenzó a presentar problemas
respiratorios y vómitos en bayoneta. El diagnóstico resultó sumamente difícil. «Total
anomalía del drenaje venoso pulmonar, con defecto del septum atrial --se nos dijo --.
Se presenta una vez de cada diez millones de nacimientos, aproximadamente.» Las
venas pulmonares, que deben llevar la sangre oxigenada de regreso al corazón,
estaban incorrectamente dispuestas y entraban al corazón por el lado opuesto. Era
como si el corazón estuviera vuelto... hacia atrás. Algo muy, pero que muy raro.
Una desesperada intervención a corazón abierto no pudo salvar a Adam, quien murió
varios días después