Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
profundamente; el bebé nacería sin dolor. Ella jadeaba y gruñía al mismo tiempo.
El trabajo de parto duró varios minutos de tormento; por fin nació el niño. Tuvo
una hija.
--¿Te sientes mejor ahora?
--Muy débil... ¡Mucha sangre!
--¿Sabes cómo se va a llamar la niña?
--No, estoy demasiado cansada... Quiero a mi bebé.
--Tu bebé está aquí --improvisé yo--; una niñita.
--Sí, mi esposo está complacido.
Se sentía exhausta. Le indiqué que durmiera un momento y que despertara
repuesta. Al cabo de uno o dos minutos la desperté de la siesta.
--¿Te sientes mejor ahora?
--Sí... veo animales. Llevan algo en el lomo. Son cestos. En los cestos hay
muchas cosas... comida... algunas frutas rojas...
--¿La región es bonita?
--Sí, con mucha comida.
--¿Sabes cómo se llama la región? ¿Cómo la llamáis cuando un forastero os
pregunta el nombre de la aldea?
--Cathenia... Cathenia...
--Se diría que es una ciudad griega --sugerí.
--No sé. ¿Lo sabes tú