Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Has estado ya anulando lo que ellos
hicieron...
Descansaba. Ambos habíamos aprendido una gran lección.
***
Poco después de su tercer cumpleaños, mi hija, Amy, corrió hacia mí para
abrazarme las piernas. Levantó la vista, diciendo:
--Papaíto, hace cuarenta mil años que te quiero.
Miré aquella carita y me sentí muy, muy feliz.
11
Varias noches después, desperté bruscamente de un sueño profundo.
Despabilado de inmediato, tuve una visión de la cara de Catherine, varias veces
más grande que su tamaño normal. Parecía afligida, como si necesitara de mi
ayuda. Miré el reloj: eran las 3.36 de la madrugada. No se habían producido
ruidos exteriores que me despertaran. Carole dormía pacíficamente a mi lado.
Descarté el incidente y volví a dormirme.
Esa misma mañana, alrededor de las 3.30, Catherine había despertado de una
pesadilla, presa del pánico. Sudaba y tenía el corazón muy acelerado