Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
No tengo hacia dónde correr. Hace frío; el
agua está fría. Debo salvar a mi niña, pero no puedo... sólo puedo abrazarla con fuerza.
Me ahogo; el agua me asfixia. No puedo respirar, no puedo tragar... agua salada. La
pequeña me es arrancada de los brazos.
Catherine jadeaba y tenía dificultad para respirar. De pronto, su cuerpo se relajó por
completo; su respiración se volvió profunda y regular.
--Veo nubes... Mi pequeña está conmigo. Y otros de la aldea. Veo a mi hermano.
Descansaba; esa vida había terminado. Permanecía en trance profundo. ¡Yo estaba
estupefacto! ¿Vidas anteriores? ¿Reencarnación? Mi mente clínica me indicaba que
Catherine no estaba fantaseando, que no inventaba ese material. Sus pensamientos,
sus expresiones, su atención a los detalles en particular, todo se diferenciaba de su
13
estado normal de conciencia. Por la mente me cruzó toda la gama de diagnósticos