Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Donna, su
esposo y su hija de seis semanas fueron a visitarla y a despedirse. Nosotros
estábamos con ella casi constantemente.
La noche en que Minette moriría, a eso de las seis de la tarde, Carole y yo, que
acabábamos de llegar a casa desde el hospital, experimentamos la fuerte
necesidad de regresar. Las seis o siete horas siguientes estuvieron colmadas de
serenidad y energía espiritual trascendente. Minette ya no sufría, aunque su
respiración era trabajosa. Conversamos sobre su transición al estado intermedio,
la luz intensa y la presencia espiritual. Ella repasó su vida, casi siempre en
silencio, esforzándose por aceptar las partes negativas. Parecía saber que no
podía entregarse mientras no hubiera completado ese proceso. Esperaba un
momento muy concreto para morir, en las primeras horas de la mañana, y
aguardaba ese momento con impaciencia. Minette fue la primera persona que
guié de ese modo hacia la muerte y a través de ella