Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Allí procedió a indicar al ganador de cada carrera. Su padre quedó atónito.
Una vez demostrado lo que ella deseaba, tomó todo el dinero que había ganado y se lo
entregó al primer pobre con quien se cruzó al salir del hipódromo. Sabía, por intuición,
que los poderes espirituales recién obtenidos no debían ser utilizados para obtener
recompensas materiales. Para ella tenían una importancia mucho más elevada. Según
me dijo, esa experiencia la asustaba un poco, pero estaba tan complacida con los
progresos logrados que se sentía ansiosa por continuar con las regresiones.
Por mi parte, sus habilidades psíquicas me espantaban y me fascinaban al mismo
tiempo; sobre todo, el episodio del hipódromo. Era una prueba tangible: Catherine tenía
el boleto ganador de cada una de las carreras. No se trataba de una coincidencia. Algo
muy raro había estado pasando en esas últimas semanas, y yo me esforzaba por no
perder mi perspectiva