Su trabajo era agotador porque se pasaba todo el día organizando y dando órdenes a los grupos de trabajo para que Tilito pudiera hacer todo aquello que llevaba a cabo sin darse cuenta. Cuando amanecía, El señor del sombrero gris llamaba a Neurata, Neureta y Neurita para dar sus primeras órdenes: —Neurata, busca a tus amigas de cola roja y diles que Tilito quiere que sus ojos vean, se ha despertado —decía El señor del sombrero gris a Neurata, que salía corriendo a buscar y tocar a una amiga con cola roja. Entonces, Neurata buscaba y tocaba a otra amiga con cola roja hasta llegar a la última, que tocaba al ojo y le decía: —¡Levanta el párpado, que Tilito se ha despertado! Después, El señor del sombrero gris ordenaba a Neureta: —Neureta, busca a tus amigas de cola azul y diles que Tilito quiere que sus brazos y manos se muevan, quiere desayunar. Y Neureta salía corriendo a buscar y tocar a una amiga con
el acontecimiento más determinante y cambiante del mundo y de su cultura en las últimas décadas, generador de alabanzas y controversias. Podemos hablar de líderes, de cualificación profesional, de ética empresarial, de desigualdades, de economía, tecnología y globalización, pero lo que aparece en el primer plano son los instintos naturales y sociales del ser humano. El ser humano de hoy tiende, por lo general y como podemos ver en la película, al egoísmo natural de buscar su bien propio y el de sus más próximos, con independencia del devenir del prójimo.
No tengo explicaciones científicas de lo que ocurrió. En la mente humana hay demasiadas cosas que están más allá de nuestra comprensión. Tal vez Catherine, bajo la hipnosis, pudo centrarse en esa parte de su mente subconsciente que acumulaba verdaderos recuerdos de vidas pasadas; tal vez utilizó aquello que el psicoanalista Carl Jung denominó «inconsciente colectivo»: la fuente de energía que nos rodea y contiene los recuerdos de toda la raza humana. Los científicos comienzan a buscar estas respuestas. Nosotros, como sociedad, podemos beneficiarnos mucho con la investigación de los misterios que encierran el alma, la mente, la continuación de la vida después de la muerte y la influencia de nuestras experiencias en vidas anteriores sobre nuestra conducta actual. Obviamente, las ramificaciones son ilimitadas, sobre todo en los campos de la medicina, la psiquiatría, la teología y la filosofía.