Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
disfrutaba de una libertad que a ella nunca se le permitió. La hermana menor era la
favorita de ambos padres.
Cuando empezamos a hablar de sus síntomas se puso notablemente más tensa y
nerviosa. Comenzó a hablar más deprisa y se inclinó hacia delante, con los codos
apoyados en la mesa. Su vida siempre había estado repleta de miedos. Tenía miedo
del agua; tenía tanto miedo de asfixiarse que no podía tragar píldoras; también la
asustaban los aviones, y la oscuridad; la aterrorizaba la idea de morir. En los últimos
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tiempos, esos miedos habían comenzado a empeorar. A fin de sentirse a salvo solía
dormir en el amplio ropero de su apartamento. Sufría dos o tres horas de insomnio
antes de poder conciliar el sueño. Una vez dormida, su sueño era ligero y agitado; se
despertaba con frecuencia. Las pesadillas y los episodios de sonambulismo que habían
atormentado su infancia empezaban a repetirse