Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
amor; hacer sin expectativas de recompensa: ese conocimiento era para mí. Pero
¿con qué finalidad? ¿Qué se me había enviado a cumplir?
Los impresionantes mensajes y los acontecimientos que se precipitaban sobre mí
en el consultorio correspondían a profundos cambios en mi vida personal y
familiar. La transformación fue deslizándose gradualmente en mi conciencia.
Por ejemplo: un día en que llevaba a mi hijo a un partido de béisbol del colegio
nos vimos atrapados en un enorme atasco de circulación. Siempre me han
fastidiado esos atascos; y en esa ocasión íbamos a perdernos, además, uno o
dos innings. Sin embargo, caí en la cuenta de que no estaba fastidiado. No
proyectaba la culpa en algún conductor incompetente. Mantenía relajados el
cuello y los hombros. No descargaba la irritación contra mi hijo. Pasamos el rato
conversando. Comprendí que sólo quería pasar una alegre tarde con Jordán,
presenciando un juego del que ambos disfrutábamos