Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Hay otra gente en la distancia. Estoy recolectando manzanas.
Algo me pica en los ojos. --Catherine hizo una mueca, con los ojos cerrados--. Es el
humo. El viento sopla hacia aquí... el humo de la leña encendida. Están quemando
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toneles de madera. --Ahora tosía--. Pasa con frecuencia. Hacen que los toneles se
pongan negros por dentro... brea... para impermeabilizarlos.
Como la sesión anterior había resultado tan apasionante, yo estaba ansioso por llegar
otra vez al estado intermedio. Ya habíamos pasado noventa minutos explorando su vida
como sirvienta. Había hablado de cubrecamas, mantequilla y toneles; yo estaba
hambriento de lecciones más espirituales. Perdida ya la paciencia, la hice avanzar
hasta su muerte.
--Me cuesta respirar. Me duele mucho el pecho. --Catherine jadeaba; obviamente,
sufría--. Me duele el corazón; late muy deprisa. Tengo tanto frío... me tiembla el
cuerpo. --Catherine empezó a estremecerse--