Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
del todo. Años después de sepultados, me hablaban y lo demostraban así,
proporcionando informaciones muy específicas y secretas. Y puesto que todo eso era
cierto, ¿era mi hijo un espíritu tan avanzado como Catherine decía? ¿Había aceptado,
en verdad, nacer para nosotros y morir veintitrés días después, a fin de ayudarnos a
saldar deudas kármicas y, por añadidura, darme lecciones de medicina y de
humanidad, empujándome de nuevo hacia la psiquiatría?
Esos pensamientos me alentaron mucho. Por debajo de ese estremecimiento sentía
una gran oleada de amor, una fuerte sensación de ser uno con los cielos y la tierra.
Había echado de menos a mi padre y a mi hijo. Me hacía bien volver a tener noticias de
ellos.
Mi vida jamás volvería a ser la misma. Una mano se había extendido desde lo alto,
alterando irreversiblemente el curso de mi vida. Todas mis lecturas, hechas con examen
cuidadoso y distanciamiento escéptico, desembocaban en su lugar. Los recuerdos y los