Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
en él determinadas reacciones y frialdad, por qué ella le tenía miedo. Cuando salió del
consultorio aún estaba temblando, pero yo sabía que la comprensión ganada
compensaba el haber sufrido un malestar pasajero.
En el drama de descubrir sus dolorosos recuerdos, profundamente reprimidos, había
olvidado por completo buscar la posible conexión infantil con los objetos egipcios. Pero,
cuando menos, comprendía mejor su pasado. Había recordado varios acontecimientos
aterrorizantes. Yo esperaba una importante mejoría de sus síntomas.
Pese a esa nueva comprensión, a la semana siguiente me informó de que sus síntomas
se mantenían intactos, tan graves como siempre. Eso me sorprendió. No lograba
entender qué fallaba. ¿Era posible que hubiera ocurrido algo antes de los tres años?
Habíamos descubierto motivos sobrados para que temiera a la asfixia, al agua, a la
oscuridad y al estar encerrada; sin embargo, los miedos penetrantes, los síntomas, la