Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
11
dormitorio, sino descansando apaciblemente, aún en trance. Los sollozos cesaron. La
llevé hacia delante en el tiempo, hasta su edad actual. La desperté después de
ordenarle, por sugestión posthipnótica, que recordara todo cuanto me había dicho.
Pasamos el resto de la sesión analizando ese recuerdo, súbitamente vivido, del trauma
ocasionado por su padre. Traté de ayudarla a que aceptara y asimilara su «nuevo»
conocimiento. Ahora ella podía comprender su relación con el padre, por qué provocaba
en él determinadas reacciones y frialdad, por qué ella le tenía miedo. Cuando salió del
consultorio aún estaba temblando, pero yo sabía que la comprensión ganada
compensaba el haber sufrido un malestar pasajero.
En el drama de descubrir sus dolorosos recuerdos, profundamente reprimidos, había
olvidado por completo buscar la posible conexión infantil con los objetos egipcios