Brian Weiss - Muchas Vidas Muchos Maestros
Ya no oigo a nadie.
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Semana a semana, nuevas capas de temores y ansiedades neuróticas se
desprendían de Catherine. Semana a semana se la veía un poco más serena, un
poco más suave y paciente. Tenía más confianza en sí misma y atraía a la gente.
Daba más amor y los demás se lo devolvían. El diamante interior que era su
verdadera personalidad brillaba, luminoso, a la vista de todos.
Las regresiones de Catherine abarcaban milenios. Cada vez que entraba en un
trance hipnótico, yo no tenía idea alguna de dónde emergerían los hijos de sus
vidas. Desde las cuevas prehistóricas hasta los tiempos modernos, pasando por
el antiguo Egipto, ella había estado en todas partes. Y todas sus existencias
habían sido amorosamente custodiadas por los Maestros, desde más allá del
tiempo. En la sesión de ese día apareció; en el siglo XX, pero no como Catherine.